El documento de la Comisión Teológica Internacional sobre la sinodalidad dice que; " lo que afecta a todos debe ser tratado por todos", por lo tanto, la participación de todos en los procesos pastorales, misioneros y en toma de decisiones es esencial para vivir fielmente al llamado que hemos recibido a ser Pueblo de Dios, Cuerpo de Cristo y es un deber cristiano. Creemos que, en la totalidad de los fieles, desde obispos hasta el último laico, hay un sentido sobrenatural en cuanto a las cosas de la fe y moral cuando muestran un consentimiento (sensus fidei), siendo así, entonces es congruente que haya organismos de participación en todos los niveles eclesiales, desde las actividades de los grupos o movimientos parroquiales, las actividades parroquiales, decanales, diocesanos etc. La convocación para que todos participen es muy importante, garantizar los medios para informar a los fieles sobre los instrumentos de trabajo realizados y las formas en que pueden participar es esencial. Fomentar participación de las mujeres, jóvenes y pobres es muy importante, así como la de aquellos que habitan en la extensión parroquial y no necesariamente participan de las actividades comunitarias, pero tienen el deseo de construir comunidades más justas, los hermanos de distintas denominaciones cristianas y otras religiones. El uso de la tecnología, creo que también puede ser una buena herramienta de consulta.
¿Qué obstáculos impiden la participación de todos en las comunidades eclesiales?